La falsa consagración

Rodrigo Estrada 25 febrero 2022

También fue una pieza incómoda, bizarra en una proporción justa, y apasionada… dejaba ver la pasión sentida por un grupo de jóvenes que se habían enterado recientemente de algunas de las verdades dolorosas que se les solía ocultar.

Rodrigo Estrada / Geraldine Alfonso 6 febrero 2022

Veníamos de barrios populares, de zonas de Ciudad Bolívar, de Suba, de Santa Fé. Venir de esos contextos nos hacía relacionarnos más y mejor. Por otro lado, éramos bailarines de diferentes géneros, pero la obra nos unió totalmente, porque nos tocó en lo profundo.

Rodrigo Estrada / Ana Valencia 6 febrero 2022

Cuando empezamos a hablar del conflicto en la obra, todas esas historias se empezaron a avivar en mí. Y a mí, específicamente, me confrontó mucho lo que debía hacer, pues mi rol principal en la pieza era el de ser un victimario.

Rodrigo Estrada / Valentina Buitrago 10 enero 2022

Cuando empezó a suceder todo esto, en lo primero que pensé fue en el hecho de que la historia se repitiera. En la obra hablamos del poder que avasalla y del fanatismo por este tipo de poder, e, irónicamente, era lo mismo que estaba pasando en ese momento, ya no contra los jóvenes de Soacha sino contra la juventud de Cali o Bogotá.

Rodrigo Estrada / Juliana Atuesta 2 diciembre 2021

Fue muy importante que justo ese tema fuera trabajado por gente también joven, por adolescentes que podían identificarse con ese conflicto y que, al final, veían cómo el arte podía tener una razón política y social.

Rodrigo Estrada / Daniela Muñoz 28 noviembre 2021

Cada cual se lo apropió a su manera. Sentía que tenía una profundidad muy grande. Había momentos en que en el montaje se generaban imágenes muy fuertes, y varias lloraban, porque algunas tenían un contacto más directo con esas situaciones, que tenían que ver con sus historias de vida.

Rodrigo Estrada / Michele Cárdenas 19 noviembre 2021

Fundamentalmente, partimos de la idea del sacrificio. Nosotros, en la actualidad, estamos siendo sacrificados, todos; no es un solo individuo, como en La consagración de la primavera; aquí las magnitudes se invierten, y es el sacrificio de muchos el que beneficia a unos cuantos.